Publicado en Economía 3
Julio 2012
Estamos en un entorno líquido y no porque en el planeta haya más agua que tierra, sino porque todo nuestro mundo es cambiante. Afecta a los productos/servicios, a las estrategias, a las actividades comerciales,….y, por lo tanto, a las personas que forman parte de nuestras organizaciones.
Las empresas necesitan, más que nunca, flexibilidad, capacidad de adaptación y de gestión del cambio. Un cambio que es permanente y que tenemos que aplicar a la manera en la que nos gestionamos. Es obvio que si el entorno y las claves cambian, las personas también debemos ajustarnos a él.
“Be water my friend”. ¿Quién no recuerda este anuncio de televisión en el que se nos anunciaba este nuevo tiempo que estaba a la vuelta de la esquina? Así es: Si eres agua y estás en una tetera, sé tetera, si estás en un vaso sé vaso. Este es uno de los nuevos paradigmas: adáptate al entorno y hazlo rápido, si el entorno cambia, cambia tú con él, nada es permanente y por tanto tu “forma” como empresa no puede serlo. De lo contrario, no encajará con las nuevas necesidades del cliente, no serás capaz de competir con la competencia, no serás capaz de aprender lo que hoy necesitas saber.
El principal problema surge cuando esta velocidad de cambio, que antes calificamos como de vértigo, tenemos que aplicarla a las personas. Es más fácil cambiar una estructura organizativa, un proceso productivo, un sistema de tecnologías de la información, una política financiera,… que conseguir que las personas cambien y se adapten a nuevas situaciones. De hecho, este suele ser uno de los principales restrictores para el cambio. Y sin embargo, es clave conseguirlo.
Los equipos mueven las empresas. Por eso, desde la gestión del capital humano se nos abre esta tremenda oportunidad que, aunque no esté exenta de dificultad y puede requerir el asesoramiento externo, será la base de la creación de valor, un valor sostenible y a largo plazo que nos diferenciará y nos hará más flexibles, más adaptables y nos permitirá fluir. Un valor que convertirá a nuestras organizaciones en el mejor sitio para trabajar y a nuestros productos y servicios en los elegidos por nuestros clientes.
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Fernando Gómez
Consultor experto Desarrollo Capital Humano de IFEDES
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