“Diversificación e inversión”, nuevo artículo de Tomás Guillén

Es habitual en una economía competitiva la presión constante al crecimiento, la empresa que no sigue este ritmo de crecimiento ve su participación y cuota de mercado amenazada y su posición debilitada. El crecimiento es un factor que influye en la vitalidad de una empresa y aumenta la motivación de todas las personas empleadas aunque, como toda actuación empresarial, no está exenta de peligros que se deben ponderar.

Una opción al modelo de crecimiento tradicional es la diversificación. La diversificación empresarial como una alternativa estratégica a la transformación de los sectores tradicionales. Según la conocida matriz de Ansoff, diversificar implica combinar nuevos productos y nuevos mercados que pueden estar relacionados o no con los negocios actuales, lo que obligará a desarrollar las ventajas competitivas poseídas en función de los movimientos que vaya a realizar la empresa. Con esta actuación se intenta obtener sinergias.

Por lo que cada vez más, la estrategia de diversificación está presente en las decisiones de muchas empresas y los consejos de administración buscando oportunidades para excedentes financieros hoy muy mal retribuidos, reducir riesgos, mejorar rentabilidades medias agregadas y así se va rejuveneciendo el tejido empresarial y se van revitalizando los sectores productivos y la actividad económica en general.

Dentro de este contexto se están desarrollando cada vez más nuevas iniciativas para el lanzamiento de nuevos negocios y se está generando un buen «caldo de cultivo» para la potenciación de modelos de inversión y apoyo en distintas fases: Nacimiento, fondos de capital semilla, crecimiento y expansión.

La verdad es que en el mercado siempre se han dado este tipo de iniciativas pero es en estos momentos cuando más empresas se están acercando a la innovación desde la diversificación y están apareciendo más fondos, programas incubadora y aceleración sectorial, empresas que en su modelo open innovation promueven el apoyo a nuevos negocios innovadores relacionados con sus áreas de actividad para la generación de sinergias futuras.

Es otra manera de diversificar y apostar por la innovación de la compañía con programas de apoyo (modelo business angel) donde más que grandes cantidades de dinero, lo que se aporta es infraestructura, conocimiento de la gestión empresarial y capacidad comercial y de desarrollo de mercado. Elementos clave para ganar velocidad en una nueva empresa de base tecnológica e innovadora.

Todos conocemos grandes empresas como Telefónica o Repsol apostar fuerte por proyectos en los que parte de su responsabilidad social consiste en ayudar a estas nuevas empresas y emprendedores a crecer y crear riqueza. Pero el salto es cuando ya hay empresas medianas que nos están pidiendo entrar en estos modelos de diversificación.

La clave es la convicción de que estos modelos de diversificación e inversión en innovación son la manera de generar una velocidad de cambio interno y aproximación a tecnologías y mercados que difícilmente se podría hacer con modelos tradicionales y culturas endogámicas que por desgracia imperan aún en muchas empresas. Algo que ya se percibe que esta cambiado desde la mentalidades más abiertas e innovadoras.

Artículo de Tomás Guillén Gorbe, Director General de Grupo Ifedes, para Levante-Emv. 

Fuente: www.levante-emv.com

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